Usos en Estomatología
Las posibilidades analgésicas y anestésicas de la hipnosis han permitido su uso no sólo en operaciones quirúrgicas, sino también en la práctica estomatológica. Stolzenberg, Shaw, Moss y otros investigadores destacan las ventajas de la utilización de la hipnosis como forma de anestesia bucal, como analgesia y como medio profiláctico para crear reflejos condicionados de higiene y eliminar el clásico temor que tienen las personas cuando deben enfrentarse con el dentista.
La aplicación de la hipnosis en la odontología ha tenido gran auge en los últimos años. Así, existen universidades en diferentes países que consideran la hipnodoncia como asignatura básica en la especialidad de odontología.
En muchos países, cada día es mayor el número de odontólogos que utilizan la hipnodoncia en su práctica profesional, pues las ventajas son evidentes, sobre todo en los casos en que hay alergia o intolerancia a los anestésicos.
Otra de las ventajas está relacionada con el comportamiento del paciente en el tratamiento quirúrgico de las encías o en el trabajo de fresado en las piezas bucales afectadas por caries u otras afecciones. Con la ayuda de la hipnosis, el paciente no siente dolor ni miedo, no contrae la musculatura estriada de la boca y facilita el trabajo del médico.
Barber ha utilizado un procedimiento rápido de inducción hipnótica con el cual ha realizado muchos trabajos sobre hipnoanalgesia. En el capítulo dedicado a los pasos de la hipnosis explicaremos cómo utilizar la hipnosis para provocar analgesia y anestesia.
