La Hipnosis en los Trastornos Psicológicos
Además de los trastornos ginecológicos mencionados anteriormente, la hipnosis puede utilizarse en el tratamiento de disfunciones sexuales. Investigadores como Cheek, Deables, Meares, Lastre y otros, informan infinidad de casos de frigidez y de impotencia curados a través de la hipnosis.
También se emplea en el tratamiento de la enuresis, el insomnio, la adicción a las drogas, el alcoholismo, el tabaquismo, los tics, la tartamudez, la agresividad masculina en la mujer, la obesidad psicógena, la anorexia nerviosa, los trastornos de la personalidad y las neurosis.
Feriolz señala el éxito que ha obtenido en la hipnoterapia de casos de vómitos psicógenos y hace énfasis en la rapidez con que se remitieron los síntomas.
Nosotros hemos tratado, hasta la fecha, a cinco pacientes con características similares y en los mismos desapareció la sintomatología en menos de cinco sesiones con hipnosis media y profunda, aunque en realidad asociamos la hipnoterapia con la psicoterapia racional y persuasiva, para que fuera más perdurable el desacondicionamiento. Estos casos fueron seguidos y controlados durante tres años y en ninguno de ellos se restableció la sintomatología.
La obesidad es, con frecuencia, manifestación de trastornos psicógenos, y muchas personas canalizan la ansiedad a través de la bulimia, lo que trae como consecuencia un aumento considerable del peso. Para resolver esta cuestión, se han utilizado técnicas como la acupuntura, la cual estimula, a través de agujas, los centros específicos que se relacionan con el apetito; sin embargo, los resultados son mejores, más duraderos y eficaces cuando se utiliza la hipnoterapia dirigida hacia esta meta.
Excelentes han sido los resultados obtenidos por Carménate, Guelman y Linde, quienes recomiendan trabajar a los pacientes en hipnosis media y profunda, dándoles sugestiones post hipnóticas de falta de apetito y creándoles aversión a los carbohidratos y lípidos.
Nosotros hemos tratado, hasta la fecha, a cinco pacientes con características similares y en los mismos desapareció la sintomatología en menos de cinco sesiones con hipnosis media y profunda, aunque en realidad asociamos la hipnoterapia con la psicoterapia racional y persuasiva, para que fuera más perdurable el desacondicionamiento. Estos casos fueron seguidos y controlados durante tres años y en ninguno de ellos se restableció la sintomatología.
La obesidad es, con frecuencia, manifestación de trastornos psicógenos, y muchas personas canalizan la ansiedad a través de la bulimia, lo que trae como consecuencia un aumento considerable del peso. Para resolver esta cuestión, se han utilizado técnicas como la acupuntura, la cual estimula, a través de agujas, los centros específicos que se relacionan con el apetito; sin embargo, los resultados son mejores, más duraderos y eficaces cuando se utiliza la hipnoterapia dirigida hacia esta meta. Excelentes han sido los resultados obtenidos por Carménate, Guelman y Linde, quienes recomiendan trabajar a los pacientes en hipnosis media y profunda, dándoles sugestiones post hipnóticas de falta de apetito y creándoles aversión a los carbohidratos y lípidos.
Por último, cualquier tipo de toxicomanía puede ser desacondicionada. La técnica para la deshabituación de drogas, medicamentos, tabaquismo y otras toxicomanías está dirigida a romper las conexiones nerviosas temporales formadas por los reflejos condicionados que sostienen estos tipos de hábitos.
Nosotros hemos obtenido resultados favorables en casos de alcoholismo y tabaquismo, pero principalmente en aquellas personas que nos han solicitado ayuda en este aspecto, no así en algunos casos a los que hemos aplicado técnicas de hipnosis sin que tuvieran interés en dejar la dependencia.
