Aplicaciones

Está ampliamente demostrado que por medio de la palabra se puede ejercer una influencia directa sobre los procesos de excitación y de inhibición de la actividad nerviosa superior, ya sea en vigilia, sueño natural, hipnosis u otro estado alterado de conciencia. Esta influencia puede modificar, desencadenar o inhibir el curso de procesos vegetativos muy definidos y es utilizada con fines diversos. Como plantea Plátonov, la palabra no sólo inhibe, sino también excita y puede provocar cambios en el sistema endocrino vegetativo mediante emociones sugeridas, tal como se ha demostrado a través de registros radiográficos y por análisis de laboratorio de la secreción gástrica. 

Si aplicamos una sugestión verbal que provoque una emoción negativa (miedo, temor, angustia), aparece inmediatamente una disminución considerable del tono de la corteza cerebral, así como de las funciones de los órganos, lo que hace que se empeoren los procesos de asimilación del organismo. 

Si la sugestión verbal es, por el contrario, positiva (alegría), aumenta la excitabilidad de la corteza y mejoran los procesos de asimilación. 

Una orden verbal puede provocar cambios completos en la conducta del hombre en cuanto a la respuesta a los estímulos externos e internos. Esto es sumamente importante, ya que por medio de la sugestión en estado de vigilia y más aún en hipnosis, se le puede presentar a un paciente un estímulo que originalmente le provocaba pánico y angustia, pero se evitan dichos efectos haciendo acompañar al estímulo desagradable de una sugestión verbal que le indique satisfacción; esto provocará un desacondicionamiento de la reacción emocional negativa ante ese estímulo. 

Son numerosas las investigaciones experimentales por medio de la hipnosis, en las cuales, se le ha dado de beber alcohol a un paciente y se le ha dicho que es agua, observándose ausencia de intoxicación y pérdida de la selectividad en la discriminación del producto mediante el gusto. Pudiéramos señalar un sinnúmero de experiencias como ésta.