Empleo en Obstetricia y Ginecología
La hipnosis ha sido utilizada como medio psicoprofiláctico de los dolores del parto y sobre esto se han escrito numerosos trabajos.
Es ampliamente conocido el libro de Velvolski y colaboradores sobre el tema. Sersale plantea que el estado hipnótico abrevia las etapas del parto y la dilatación se establece en un tiempo más corto, porque no existe una actitud inhibitoria en la paciente.
Por medio de la hipnosis, se favorece la desaparición de los temores propios del parto, principalmente en las mujeres que van a parir por primera vez. El momento del parto es en realidad una situación de stress que se crea en la mujer.
Si logramos establecer un estado de tranquilidad, seguridad y firmeza en el momento del alumbramiento y en sus pasos previos, es indudable que el mismo se realizará de forma más segura, con menor tensión emocional y menor presión psicológica, pues a través de la hipnosis se pueden neutralizar todas las sugestiones que desde la niñez reciben las mujeres respecto a los dolores del parto.
La mujer bajo hipnosis se concentra y utiliza con mayor eficacia sus esfuerzos, sin dispersar la energía muscular. Esto trae como resultado que se acorten significativamente las etapas del parto.
Según Galeazzi y Minella, el período de dilatación es el que más se reduce por la acción hipnótica, a causa de que sustrae a las parturientas de toda actitud inhibitoria.
Estos hipnólogos afirman que el tiempo de expulsión se reduce, por lo general, a la mitad, pudiéndose, con acción hipnótica, iniciar esa etapa, a partir de una dilatación del cuello uterino de 7 cm, por la disminución de las resistencias musculares a la formación del canal del parto.
El acortamiento del tiempo del parto evita que la mujer se agote, disminuye considerablemente las intervenciones obstétricas y se previene la anoxia fetal. Esto ha quedado demostrado, por investigaciones realizadas, a través de comparaciones de intercambio gaseoso de ácido básico efectuado con neonatos nacidos bajo hipnosis y otros nacidos con anestesias convencionales.
Se ha usado la hipnosis para cambiar la posición del feto, incluso, pocos días antes del parto y para estimular la secreción de leche en las parturientas Bowers y Velly plantean que la hipnosis sirve como estrategia para controlar las respuestas especificas al stress, así como para diversos fines, principalmente en la inhibición de distintas reacciones emocionales, y hacen énfasis en que la analgesia por hipnosis es más eficaz que la morfina para el alivio del dolor, de lo que se desprende la significación que adquiere la utilización de la hipnosis en los problemas relacionados con el parto.
En ginecología, la hipnosis se emplea eficazmente en trastornos psicofisiológicos como: dismenorrea psicosomática, dismenorrea histérica, amenorrea funcional, síntomas de la menopausia, esterilidad psicógena, menorragia funcional, leucorrea funcional, seudociesis (embarazo histérico o psicológico) y prurito vulvar psicógeno. También se emplea para evitar el embarazo.
